
«No deban a nadie nada, sino el amarse los unos a otros». (Romanos 13.8) Con esta Escritura, claramente Dios nos hace ver que Su deseo y voluntad es que NO VIVAMOS CON DEUDAS. Sin embargo, la era presente y el sistema económico que prevalece casi en toda la tierra es uno que estratégicamente ha hecho de una gran parte de la población gente altamente endeudada, siendo las deudas personales y familiares uno de los factores causantes de más estrés y angustia en la gente hoy en día.
Es tal la cultura de deudas y endeudamiento que se ha consolidado en la presente sociedad que prácticamente una gran mayoría se ha acostumbrado a vivir de las deudas y muchos consideran que es casi imposible liberarse de las mismas. No obstante, con este post se intenta ofrecer una práctica orientación sobre el ser libres de las deudas y a pesar de ello, lograr vivir contentos. Los principios expuestos tienen un respaldo bíblico y objetivo.
La Biblia dice que deberíamos estar contentos con solamente comida y ropa y que todos los que quieren enriquecerse terminan cayendo en trampas que los hunden espiritualmente y los llevan a la perdición. (1 Timoteo 6:7-10)
¡Así que dejemos de ser esclavos del materialismo! Jesús promete que Dios va a proveer lo que necesitamos para comer, beber y vestirnos suficiente para hoy si ponemos como primera prioridad el reino de Dios y su justicia. (Mateo 6:24-34)
Jesús dice que si tu mano te hace pecar, es mejor cortártela y entrar al cielo manco que ir al infierno con las dos manos intactas. (Mateo 18:8-9) Sólo podrás vivir una vida sin deudas si tomas en serio la necesidad de hacerlo. Si estás preparado a tomar decisiones drásticas, entonces (y sólo entonces) podrás tener resultados drásticos.
Aquí te ofrecemos tres elecciones prácticas que puedes hacer para ayudarte a salir de las deudas:
1. CORTAR TODO LO QUE ENDEUDA
Si es tu tarjeta de crédito que te ha puesto en un lío, entonces destrúyela. Si tu auto, casa, teléfono, negocio, o cualquier otro emprendimiento están operando como pérdida, véndelo o desconéctalo. No caigas en la trampa del juego: esperando recuperar tus pérdidas por medio de duplicar la apuesta. Mientras más rápido puedas cortar todas las cosas que te generan deudas, más rápido podrás ser libre. Recuerda, ¡es mejor entrar en la libertad sin un celular, DirectTV., o un auto, que tener todas esas cosas y permanecer como un esclavo al sistema de deudas!
2. VENDER TODO EL EXCESO
Vende todo (y realmente queremos decir TODO) lo que no estés usando. No llores por lo poco que te pagan lo compradores comparado a lo que pagaste originalmente. Cualquier cosa que te den ayudará a romper las cadenas de la deuda, y eso es lo que más importa. Cuanto más vendes de tus lujos y cuantas más deudas pagas, más libertad vas a sentir al darte cuenta de todas las cosas que no necesitas en realidad. Quizás también descubras que al tener menos cosas, tienes ahora mucho más tiempo para enfocarte en temas de mayor importancia.
Algunas personas preferirían cortar su mano que vestirse de ropa de segunda mano, o vivir en una casa menos cómoda. Pero es sólo porque se han olvidado de cuán divertido puede ser ir de <<camping>>. Todos lo hicimos en nuestra infancia, y muchos lo hacemos aun ahora durante nuestras vacaciones. Así que ¡¿por qué no regresar al contentamiento sin preocupaciones de la infancia vendiendo tus cosas ahora?!
El sistema nos engaña en querer cada vez más. Pero muchos hemos descubierto la riqueza espiritual y la emoción que se genera al aprender a vivir con menos. Rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
3. DECIDE DECIR -NO- A LAS TENTACIONES DE LAS DEUDAS
El actual sistema de mercado es uno que ha sido ajustado para que todo mundo se endeude. Las «ofertas» de crédito están a la orden del día, tanto en los países ricos, pero sobre todo en los menos desarrollados. Hoy la gente compra al crédito hasta la ropa que carga, así como el móvil que exhibe. Nunca fue tan fácil endeudarse como en el tiempo presente. Y las tarjetas de crédito son la maquinaria demoledora que el sistema económico actual viene utilizando, tanto como estrategia de ventas, como instrumento para esclavizar financieramente a la población. Todo esto ha convertido a la presente generación humana en una sociedad adictamente consumista acompañada de una invasión mediática.
Pero tú puedes ejercer el derecho y la libre elección para decir un rotundo -NO- a un sistema de mercado sutil que lo que siempre busca es atrapar cada vez más a la gente para mantenerla cautiva en los hábitos y hasta ansiedad de consumir al crédito.
Al manejo del dinero y la economía por parte de los hijos de Dios también es aplicable la Escritura que dice: «…NO nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, amor y DOMINIO PROPIO» (2 Timoteo 1.7). Siendo el dominio propio la facultad y capacidad de decir -NO- a aquellas situaciones, deseos o trampas que buscan comprometernos, y en este caso, a quedar endeudados. Justo AHORA, es el tiempo de que eliges tu libertad para NO endeudarte nunca más.
Aquí te dejamos algunos buenos y acertados criterios relacionados con las deudas.
«Nunca gastes dinero antes de tenerlo». Thomas Jefferson.
«El secreto de la alegría es conocer cómo disfrutar lo que tienes, y ser capaz de perder todo el deseo por cosas más allá de tu alcance». Lin Yutang.
«La deuda es la esclavitud de los libres». Publio Siro.
«Es mejor acostarse sin cenar, que levantarse con deudas». Benjamín Franklin.
«Hay algo de servil, de turbio, en el hogar que se mantiene de préstamos y deudas». Henrik J. Ibsen.
“Muchas personas gastan dinero que no han ganado, para comprar cosas que no quieren, para impresionar a personas que no les agradan”. Will Smith.
«Jamás gozará una dicha pura quien debe algo y no sabe cómo pagarlo». Wilhelm Busch.
