
Jesús prometió a sus discípulos que Él regresaría otra vez. Está en la Biblia, Juan 14:1-4, «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino».
Los ángeles prometieron que Jesús regresaría. Está en la Biblia, Hechos 1:10-11, «Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo».
La promesa del retorno de Cristo es confirmada en las epístolas de los Apóstoles; algunos ejemplos son: en 1 Juan 3:2 está descripto en pocas palabras el futuro glorioso de los hijos de Dios, quienes en su consumación serán semejantes al Señor. El Apóstol Santiago pide tener paciencia hasta la venida del Señor, “… porque la venida del Señor se acerca» (Santiag0 5:8). El autor de la epístola a los Hebreos también exhorta a ser pacientes: “Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará» (Hebreos 10:37). Cristo vendrá por segunda vez “… sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan» (Hebreos 9:28). Entre los escritos que los apóstoles escribieron sobre el Regreso de Jesús y que están registrados en La Biblia, están los siguientes:
Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida. 1 Juan 2.2.
Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5.23.
Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía. Santiago 5.7.
Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 2 Pedro 3.10.
Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo. Filipenses 3.20.
Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Colosenses 3.4.
Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. Hebreos 9.28.
Durante ya más de dos mil años, el Regreso de Jesucristo ha sido uno de los asuntos de predicación, enseñanza y anuncio por parte de las más diversas expresiones de la Iglesia a nivel mundial. La Segunda Venida de Cristo constituye LA MÁXIMA ESPERANZA que sostiene la fe cristiana, y en consecuencia, a una gran mayoría de creyentes en toda la tierra.
Y finalmente, el cumplimiento inobjetable de muchas de las señales, pistas o signos que del mismo Señor Jesucristo y los apóstoles se tienen escritas en La Biblia, constituyen firmes evidencias de que Jesús viene y que la era actual, con los acontecimientos que se desarrollan día a día en el mundo, es el tiempo denominado en Las Escrituras como «los últimos días». Se puede comprobar en: 1 Timoteo 4.1, 2 Timoteo 3.1, Hebreos 1.2, 2 Pedro 3.3-10, entre otros.
